Historias de éxito
Edil
Edil Nataren Ramos acudió a la Clínica Dental Garces porque necesitaba tratamiento para problemas graves en los dientes. Bajo el Programa dental Sonrisa de Comunidad Garces, el Dr. Garces atendió al joven paciente y, con el tiempo, se dio cuenta de que sufría falta de oxígeno y que sus dificultades en la escuela probablemente se debían a una obstrucción de las vías respiratorias. Al no recibir suficiente aire, Edil no podía dormir lo suficiente por la noche y, sin dormir bien, su rendimiento escolar se veía afectado.
El Dr. Garces logró gestionar la extracción de las amígdalas y las adenoides de Edil sin costo alguno para él ni para sus padres. Sin Sonrisa y la atención continua que recibió Edil, es muy probable que su apnea del sueño no se hubiera diagnosticado ni tratado.
Ahora, gracias al tratamiento de su afección, Edil duerme bien y sobresale en la escuela, y no podríamos estar más orgullosos de él ni del papel de la organización en ayudarlo a alcanzar el éxito.


Silvia
Silvia Margarita Sosa es una inmigrante mexicana de 70 años que vive sola en Filadelfia. Al comienzo de la pandemia, le diagnosticaron cáncer de mama y ahora está recibiendo radioterapia para tratarlo.
En 2021, Silva comenzó a recibir ayuda de Comunidad Garces a través de nuestro Programa de Despensa de Alimentos.
Compartimos la historia de Silvia con sus propias palabras: «Me ha sido imposible trabajar y no tengo familiares aquí en Filadelfia. Debido a mi enfermedad, mi hermana, que vive en Utah, tuvo que dejar su trabajo y venir a Filadelfia para estar conmigo. Esta caja de alimentos nos ha alimentado a mi hermana y a mí durante el último año. Gracias a esta caja de alimentos, mi hermana puede seguir a mi lado y cuidarme mientras lucho contra este cáncer. Gracias a todos en Comunidad Garces y a quienes hacen posible su labor; que Dios los bendiga».
Julio
En enero de 2020, Julio Angeles, de 22 años, se inscribió en nuestras clases de inglés a través del programa IDIOMA, que enseña habilidades de comunicación en inglés y hace hincapié en las palabras y frases utilizadas en el lugar de trabajo.
Como muchos de quienes toman nuestras clases, comenzó en el nivel básico. Durante la pandemia, el restaurante donde trabajaba Julio se vio obligado a cerrar sus puertas. Como él dice: «la crisis nos afectó a todos... Cada día escaseaba más la comida». Julio recibió apoyo del Programa de Despensa de Alimentos de Comunidad Garces y, a pesar de las dificultades de la pandemia, continuó sus estudios en nuestras clases. Aprender inglés tiene efectos concretos en el trabajo de los estudiantes.
Julio dice: «Las clases me ayudan mucho a ser mejor cada día como persona y en mi trabajo, a comunicarme mejor, leer los tickets, hacer preguntas y dar respuestas». Ahora Julio ha pasado de las clases de nivel principiante a las de nivel intermedio y, en el trabajo, de lavaplatos a cocinero de línea, ¡poniendo en práctica sus conocimientos del idioma!

